Por Damián Lamanna Guiñazú
prensaconti1@gmail.com
Equipo de Comunicación y Prensa del CCM Haroldo Conti
Dar testimonio: volver los ojos bien abiertos sobre lo que duele, el humo de un café, un contrapicado a las espaldas del dictador: siempre la calle. Desde atrás de una barricada, una gomera (nos) apunta directo a los ojos mientras en algún rincón de la ciudad, un reloj se detiene. Al final la hora llega, el cuerpo no cede y da la cara aunque el viento le devuelva perdigones. "Visible/ Invisible…" reúne imágenes de Leonora Vicuña, Kena Lorenzini y Helen Hughes y un video con entrevistas. Formas de representar (y ser) la resistencia. Puertas adentro y en los barrios, la mirada de las tres artistas se vuelve visible más de 20 años después del referéndum que terminó con la dictadura de Augusto Pinochet.
A lo largo de tres series, que incluyen un particular diseño de montaje -"parte de la curaduría" como sostiene Montserrat-, se exhiben diferentes modos de abordar la práctica fotográfica. Por un lado, función documental: el lugar justo donde se gesta la rebelión o se insinúa y despliega la violencia, o las secuelas del horror en primer plano. Por otro, parodia, arte e intervención: un juego de niños, enfrentar el sopor con alegría, los cafés y sus intelectuales coloridos. El recorrido es una marca histórica y también un anclaje de la experiencia. Montserrat habla de su vida, el exilio de sus padres en una foto de un periódico alemán la llevan a buscar. Un intelectual es cuerpo puesto en perspectiva.
Las Jornadas A 40 años del derrocamiento de Salvador Allende transcurrieron como una mirada expansiva sobre la memoria. Una afirmación de la que no deben quedar dudas: el daño en todo el continente. El apoyo externo a las dictaduras latinoamericanas que no pueden analizarse por separado y, a su vez, es obligatorio hacerlo para comprender las particularidades de los procesos. Así, durante la inauguración la noche del viernes, la proyección de "No" de Pablo Larraín provocó en el público congoja y risas estruendosas frente al absurdo: la transición a la democracia centrada en un referéndum que acarreó la llegada triunfal de la publicidad como factor inescindible de la campaña política, dispuesta a transformar el dolor en alegría. Al mismo tiempo, la historia de un hijo de exiliados que inicia un camino de redención entre la espada del éxito como publicista estrella de una agencia y la pared de las reivindicaciones familiares o las convicciones. La política es ética e ingenio. Se resiste pensando aunque haya fuerzas prácticas más contundentes.
El debate quedó para el sábado a la tarde, previo a que la muestra fotográfica abriera sus puertas. En la primera mesa la protagonista fue la historia reciente construida como memoria: también los roles del cronista y el fotógrafo. En primera instancia, Eduardo Jozami (director del Centro Cultural), Eduardo Moulian (sociólogo y politólogo chileno) y Javiera Parada (Actriz, gestora, productora y curadora cultural) ahondaron en una retrospectiva de los años del golpe y las falencias y virtudes de los procesos políticos a partir de la reflexión teórica y la experiencia. Allí, Eduardo Jozami ensayó un balance de aquellos años partiendo de la experiencia argentina y la militancia y resistencia frente a la dictadura, en contraste con las políticas de Estado actuales: una radiografía o recorrido por los síntomas que finalmente confluyeron en las políticas neoliberales de los años '90. En ese recorrido se refirió al gobierno de Allende como "un proceso orientado a revolucionar la sociedad aunque muchos le reprocharan falta de radicalidad por no abandonar las vías institucionales". Justamente, Eduardo Moulián tomó esa postura y se refirió a las limitaciones de la vía chilena para cooptar a sectores de centro y sostener la integración entre las fuerzas propias de la Unidad Popular.
A continuación, Montserrat Rojas Corradi, Daniel García (reportero gráfico argentino) y Matías Cerezo (director del Proyectos Culturales del Conti) se centraron en el rol del fotógrafo y el trabajo de archivo que precedió a "Visible/ Invisible". Bajo la premisa "Fotografía en dictadura", los ejes de la charla giraron sobre los conceptos de subjetividad y objetividad del cronista-fotógrafo y la responsabilidad y el riesgo que conlleva el oficio. La dictadura también se expresa en los resquicios. Al tiempo que determina condiciones de existencia es una reproducción sutil de símbolos que trasciende el tiempo. Es realidad observable y también experiencia. En palabras de Daniel García "fotografiar y vivir en dictadura es una pesadilla pero al menos para los periodistas fue poder dar testimonio". Por su parte, Jozami agregó: "Fotografiar en dictadura no es nunca una tarea inocente."
Al finalizar las Jornadas se abrieron las puertas de "Visible/ Invisible" y fue tiempo de recorrerla. La memoria entre las paredes y los ojos de los espectadores. Archivos que emergen cuando se abre el surco: registros de otros tiempos para pensar un camino que aún no termina de recorrerse.